Mi primera vez con dos hombres

A raíz de mi último articulo, una lectora se ha animado a compartir con nosotros su siguiente historia:

Desde que tuve mi primera experiencia sexual cuando era joven, comencé a preguntarme como seria estar con dos hombres al mismo tiempo, pues adoro el placer en todo su esplendor, disfruto excitarme y la sensación de ser penetrada, al imaginar que esto puede mejorarse al doble no puedo contenerme y comienzo a masturbarme hasta quedar excitada.

Es difícil poder hacer esto sin ser tachada de zorra o puta, pero poco me interesa eso, fue difícil poder llegar hasta esa situación, ya que usualmente los hombres no se sienten cómodos al estar desnudos frente a otros hombres, por lo que realmente me costó conseguir que esto ocurriera.

También era importante conseguir a hombres capaces de excitarme y de aguantar hasta que llegara al orgasmo, pues he tenido malas experiencias durante mi vida que realmente me desmotivan al pensar en la capacidad de los hombres y cuanto hablan en referencia al sexo.

El placer de ser doblemente penetrada

Sabia algunas de las dificultades de tener sexo con dos hombres a la vez, ya que mi mayor deseo era ese, no tenía ningún tipo de problemas con la doble penetración, pues siempre que me masturbo estimulo mi ano y mi vagina al mismo tiempo, de hecho, la increíble sensación que eso genera fue lo que me llevo a desear aún más el sexo con dos hombres.

Logre conseguir a dos guapos caballeros con la capacidad de hacerme sentir como yo lo deseaba y definitivamente fue una sensación que jamás olvide, nos fuimos a un motel en donde comenzamos todo de manera natural, me trague sus pollas y estos luego me hicieron disfrutar de una doble penetración deliciosa, haciéndome excitar de tal modo que ninguno de los tres pudimos contenernos y nos vinimos en una deliciosa corrida que jamás olvidare.

Mi infidelidad

Yo tenía una esposa, todo era perfecto, nos queríamos, follábamos como animales, nos encantaba, era tanto así que habíamos completado gran parte del Kamasutra, y a decir verdad, me encantaba, ella tenía un culo rico, me encantaba comérmelo todo, y a ella le encantaba que yo lo hiciera, pero todo fue cambiando, nos fuimos aburriendo de nosotros mismos y al tiempo nos fuimos separando más y más, ya no follábamos casi, y lo hacíamos por puro placer, no había amor así que ahí empezaron las peleas yo no la soportaba y siempre me buscaba pelea y yo no sabía cómo hacer que dejara de hablar así que me fui de casa un buen rato.

Me fui para una playa que no quedaba tan lejos de la ciudad, todo tranquilo, yo solo sin nadie más, un viaje para calmarse y complacerme a mí mismo, todo bien, hasta que empezaron a surgir fiestas por todos lados, el segundo día empezaron a salir chicas con un tremendo culo rico por todos lados, fiestas, alcohol y mujeres descontroladas regalando su rico culo a todo el mundo, yo a pesar de ser muy fiel a mi esposa no me pude contener y me fui acercando y a decir verdad no me arrepentí, cogí con 2 mujeres, con los culos más rico de toda la playa (incluso de todos los que vi en xfotosporno.netfollar al aire libre es algo que nunca había hecho, al otro día desperté tarde y al darme cuenta tenía a 2 mujeres durmiendo al lado, yo sorprendido, me empecé a reír pero me sentí un poco mal por mi esposa, pero nunca dejé de pensar que ella estaba haciendo lo mismo hasta peor en mi propia cama, pensando eso, y conociéndola después de todas las peleas que tuvimos seguí con mi camino de follar a todas las que pudiera.

Sexo en la playa, culos ricos por todos lados!

 

A los dos días seguían las fiestas y consigo, obviamente más mujeres ricas, esta vez con culos más ricos que los de antes, yo no hallaba que hacer, había tantas que no sabía cual escoger, y pensé “pero para qué escoger a una si puedo cogerme a varias a la vez” y efectivamente lo hice, no sé como lo hacía, solamente pasaba esas putas les encantaba una polla grande como la mía, siempre buscaban las mejores, y se encontraban siempre con la mejor, la mía.

 

Pasó una semana y todo se calmó un poco, yo me sentí más relajado y despejado, cuando llegué a casa me esperaba mi esposa, cuando abrí la puerta ella estaba dormida, cuando despertó hablamos y ella se disculpó conmigo y cogimos como nunca lo habíamos hecho, después de casi un mes sin verla tenía que desahogarme con ella, fue uno de los mejores polvos de mi vida pero nunca dejé de sentirme mal por todo lo que había hecho, siempre sentí un montón de culpa por follar tanto en ese viaje pero igual no me arrepiento, y si algo tiene que pasar de nuevo, que pase, lo que nunca cambiará en mi es mi amor por los culos ricos